Entrevista a Berta Soler, líder de las Damas de Blanco. En la primera salida del país de una miembro del grupo, denuncia el «terrorismo de Estado» que sufren
En su primer viaje al extranjero en su vida, Berta Soler (Matanzas,
1963) arrancó este lunes los aplausos del público en el aeropuerto de
Barajas cuando nada más aterrizar en España reclamó «libertad y democracia para el pueblo de Cuba». Soler, técnico en microbiología, hace casi un año y medio se hizo con las riendas de las valientes Damas de Blanco tras la muerte de su líder, Laura Pollán.
Durante la entrevista con ABC denuncia el «terrorismo de
Estado» que la dictadura castrista ejerce contra estas mujeres
familiares de presos o ex presos políticos desde su fundación con la
Primavera Negra de 2003. Dos años más tarde fueron galardonadas con el
premio Sajarov del Parlamento Europeo. «En febrero, 178 Damas de Blanco
fueron detenidas en el país por ejercer la libertad religiosa;
en todo 2012 fueron 1.280 las mujeres arrestadas y reprimidas con
violencia. A eso lo llamo yo terrorismo de Estado». Al mismo tiempo,
asegura que este año entró en vigor en Cuba una «reformilla migratoria, los requisitos para obtener la llamada tarjeta blanca se los han puesto al pasaporte. Algunos ex presos del Grupo de los 75 (como su marido, Ángel Moya) han pedido su pasaporte y se lo han negado. Es el mismo perro con distinto collar».
«Las muertes de Oswaldo Payá, Harold Cepero y Laura Pollán no fueron casuales»
—Traigo de primera mano la realidad y la historia del
pueblo de Cuba. Vengo a denunciar el sufrimiento de mujeres que luchan
por la no violencia mientras el Gobierno responde con más violencia, las
condiciones infrahumanas en que viven los presos políticos y las
violaciones a los derechos humanos del régimen cubano.
—Fidel
Castro ha afirmado que Hugo Chávez era «el mejor amigo que ha tenido
Cuba». ¿Qué le pide al próximo gobernante venezolano? ¿Debe dejar de
ayudar a Cuba con petróleo?
—Somos mujeres que amamos la vida, no nos alegramos de la
muerte de Hugo Chávez, pero tampoco tenemos por qué lamentarla. Quien
debe estar preocupado es el Gobierno cubano porque cuando el mundo pedía
la no violencia hacia las mujeres, Chávez aplaudía la violencia del
régimen castrista contra las Damas de Blanco. El petróleo que Hugo
Chávez daba a Cuba no era en beneficio de su pueblo, si no para que el
Gobierno llenara los depósitos de los vehículos de la policía política
para que reprimiera a las Damas de Blanco y a los activistas de derechos
humanos. Me gustaría que no fuera elegido Nicolás Maduro, porque va a
ser más de lo mismo.
—Chávez se benefició de una sanidad inaccesible para el cubano común.
—El Gobierno dice que la salud es gratuita en la isla y eso
no es así, los hospitales en Cuba son una pocilga. Los familiares
tienen que llevar comida, sábanas y productos de aseo. Con excepción del
Cimeq, Cira García y Ameijeiras, que son hospitales para obtener dinero
de los extranjeros. No de Hugo Chávez, porque él les regalaba petróleo
para su uso, para poder reprimir al pueblo cubano.
«Cuando se respeten los derechos humanos podremos hablar de cambios y de esperanza»
—Con el Gobierno no se puede tener ninguna esperanza, lo
único que sabe es reprimir para mantenerse en el poder. Estamos
necesitadas de libertad y la libertad depende de todos los cubanos. Solo
hay reformillas, cambios cosméticos. Cuando se respeten los derechos
humanos podremos hablar de cambios y de esperanza.
—Tras
las recientes declaraciones de Rosa María Payá en España y de Ángel
Carromero al «Washington Post» ¿Hubo tal accidente de tráfico que causó
la muerte de Oswaldo Payá y Harold Cepero?
—Desde el principio afirmé que el Gobierno cubano tuvo que
ver con la muerte de Payá y Cepero, al igual que con la de Laura Pollán.
El primer caso no fue un accidente. La muerte de Laura no fue casual
sino preparada. Y si no es así que el Gobierno demuestre lo contrario.
—Pero
mientras reprime, el régimen ha ganado peso internacional con el
diálogo de paz colombiano en La Habana, el logro de la presidencia
temporal de la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y
Caribeños)...
—Los gobernantes tienen que tener mano dura con el Gobierno
cubano y exigirle mucho más para que rinda cuentas, y no siga actuando
impunemente contra su pueblo y los activistas de derechos humanos. Es
bastante vergonzoso que los mandatarios entregaran a Raúl Castro la
presidencia temporal de la Celac cuando en Cuba no se respetan los
derechos Humanos y no hay un Estado de Derecho.
—Los dos Pontífices anteriores viajaron a la isla. ¿Qué le pide al Papa que saldrá elegido esta semana?
—Somos un grupo de mujeres que amamos la vida y estamos al
lado de Cristo siempre. Vamos a la iglesia a orar y a pedir por nuestros
seres queridos por la fe religiosa que tenemos. Juan Pablo II y Benedicto XVI fueron excepcionales. Que el próximo sea igual que los anteriores.
