En concreto, un 60 por ciento de los pacientes con migrañas activos sexualmente mejoran. Sin embargo, un 33 por ciento afirman tener un mayor dolor de cabeza después del sexo.
En el caso de pacientes con ataques de dolor de cabeza extremos (cefalea en racimos) solo un 37 por ciento nota mejorías después del sexo, mientras que la mitad empeora.
Según el estudio elaborado con cerca de 350 pacientes, los grandes beneficiarios de esta terapia son los hombres, que notan con frecuencia un mayor alivio en comparación a las mujeres.
