domingo, 14 de abril de 2013

Columnas de opinion : El ministro y la narcoterrorista-funcionaria

 
 
 
Luis Rey de Castro
 
Diario Correo 

Yo suponía que estábamos compitiendo y a punto de ganar un campeonato mundial: tal vez era solo continental, en vista de que no sabemos cómo se estarán manejando en realidad las cosas en Corea del Norte. Pero estaba seguro de que podíamos ganarlo. Y no se trataba de un Sub 20. Infortunadamente, nuestra estrella más brillante ha renunciado y, llorando, se ha marchado a su casa: ya no compite.

El ministro de Vivienda es el señor René Cornejo, y pertenece al Consejo de Ministros del señor Ollanta Humala. Me preocupa saber si se habrá metido alguna pelusa en el cerebro del señor ministro, lo cual le impide pensar. Quizá haya otra explicación, no anatómica, que permita entender cómo es que la senderista y narcotraficante, excongresista y defensora obstinada y pública del narcotráfico, dirigente cocalera del Huallaga, Elsa Malpartida, ha sido hasta el jueves último funcionaria del Ministerio de Vivienda y ocupó el cargo de "coordinadora social" para el Programa Integral de Mejoramiento de Barrios y Pueblos.
¿Y quién tiene la culpa de esta deserción? ¿Tal vez el ministro, a quien le preocupó criar terroristas junto a su despacho? No, él la defendió. Fue la hija de la Malpartida: se enfermó al asistir a la andanada de críticas y protestas que llovieron contra su madre a partir de su confesión del nombramiento senderista.
Todos recordamos los escándalos que la Malpartida y su socia, la Obregona, organizaron en el Congreso de la República, como si fuera una chichería campesina o una casa de citas en barrio pobre. Y recordamos que la Malpartida fue procesada por delito penal en tráfico ilícito de drogas y se refugió en la Ley de Arrepentimiento. Hace pocos días, en una audiencia del juicio al terrorista "Artemio", la Malpartida confesó públicamente haber sido nombrada "mando logístico" de Sendero Luminoso. El honroso cargo lo recibió públicamente, en febrero de 1989 -según confesión propia-, de manos del asesino "Artemio", en asamblea senderista y en el caserío Los Milagros – Huánuco.
Felicitaciones, señor ministro René Cornejo. Con tan excelente colaboradora en su despacho, quizás era posible que extendiera usted el "Programa Integral de Mejoramiento" al Movadef y al propio Sendero Luminoso que, según me parece, fuera del VRAEM está sufriendo empeoramiento.
Si es que estamos compitiendo en un campeonato internacional, aún podemos ganarlo: dirigentes del narcoterrorismo, procesados y confesos ocupan cargos al servicio del Estado. Contamos además con el utilísimo refuerzo del juez superior de la 56ª. Sala Penal de Lima, el insuperable Malzon Urbina La Torre, que contempla extasiado su obra inmortal: el chiquero de La Parada.
El singular juez Malzon ha logrado que La Parada vuelva a ser el repugnante mercado de abastos en el que más de 500 minoristas esperan y se nutren en camiones de provisiones y comestibles, cultivan desorden y suciedad, crían ratas e insectos sin límites, impiden el tránsito de ambulancias o carros de bomberos en cualquier emergencia y -gracias al incomprensible fallo de Urbina- destruyen la posibilidad de un mercado de abastos digno, moderno, higiénico y bien administrado, como Santa Anita, que costó mucho dinero, esfuerzo y trabajo.

Recordemos que el alcalde Luis Castañeda debió librar una batalla -larga, silenciosa, civilizada y sin violencia- para desalojar los terrenos en los que construyó el excelente, moderno y bien diseñado mercado de abastos de Santa Anita, digno de una capital que bordea los 9 millones de habitantes. Claro, es que el ingenuo alcalde Castañeda no contaba con la predilección de los minoristas por la compañía de las ratas...