Columnas de opinion : El ministro y la narcoterrorista-funcionaria
Luis Rey de Castro
Diario Correo
Yo suponía que estábamos compitiendo y a punto de ganar un
campeonato mundial: tal vez era solo continental, en vista de que no sabemos
cómo se estarán manejando en realidad las cosas en Corea del Norte. Pero estaba
seguro de que podíamos ganarlo. Y no se trataba de un Sub 20. Infortunadamente,
nuestra estrella más brillante ha renunciado y, llorando, se ha marchado a su
casa: ya no compite.
El ministro de Vivienda es el señor René Cornejo, y pertenece al Consejo de
Ministros del señor Ollanta Humala. Me preocupa saber si se habrá metido alguna
pelusa en el cerebro del señor ministro, lo cual le impide pensar. Quizá haya
otra explicación, no anatómica, que permita entender cómo es que la senderista y
narcotraficante, excongresista y defensora obstinada y pública del narcotráfico,
dirigente cocalera del Huallaga, Elsa Malpartida, ha sido hasta el jueves último
funcionaria del Ministerio de Vivienda y ocupó el cargo de "coordinadora social"
para el Programa Integral de Mejoramiento de Barrios y Pueblos.
¿Y quién tiene la culpa de esta deserción? ¿Tal vez el ministro, a quien le
preocupó criar terroristas junto a su despacho? No, él la defendió. Fue la hija
de la Malpartida: se enfermó al asistir a la andanada de críticas y protestas
que llovieron contra su madre a partir de su confesión del nombramiento
senderista.
Todos recordamos los escándalos que la Malpartida y su socia, la Obregona,
organizaron en el Congreso de la República, como si fuera una chichería
campesina o una casa de citas en barrio pobre. Y recordamos que la Malpartida
fue procesada por delito penal en tráfico ilícito de drogas y se refugió en la
Ley de Arrepentimiento. Hace pocos días, en una audiencia del juicio al
terrorista "Artemio", la Malpartida confesó públicamente haber sido nombrada
"mando logístico" de Sendero Luminoso. El honroso cargo lo recibió públicamente,
en febrero de 1989 -según confesión propia-, de manos del asesino "Artemio", en
asamblea senderista y en el caserío Los Milagros – Huánuco.
Felicitaciones, señor ministro René Cornejo. Con tan excelente colaboradora
en su despacho, quizás era posible que extendiera usted el "Programa Integral de
Mejoramiento" al Movadef y al propio Sendero Luminoso que, según me parece,
fuera del VRAEM está sufriendo empeoramiento.
Si es que estamos compitiendo en un campeonato internacional, aún podemos
ganarlo: dirigentes del narcoterrorismo, procesados y confesos ocupan cargos al
servicio del Estado. Contamos además con el utilísimo refuerzo del juez superior
de la 56ª. Sala Penal de Lima, el insuperable Malzon Urbina La Torre, que
contempla extasiado su obra inmortal: el chiquero de La Parada.
El singular juez Malzon ha logrado que La Parada vuelva a ser el repugnante
mercado de abastos en el que más de 500 minoristas esperan y se nutren en
camiones de provisiones y comestibles, cultivan desorden y suciedad, crían ratas
e insectos sin límites, impiden el tránsito de ambulancias o carros de bomberos
en cualquier emergencia y -gracias al incomprensible fallo de Urbina- destruyen
la posibilidad de un mercado de abastos digno, moderno, higiénico y bien
administrado, como Santa Anita, que costó mucho dinero, esfuerzo y trabajo.
Recordemos que el alcalde Luis Castañeda debió librar una
batalla -larga, silenciosa, civilizada y sin violencia- para desalojar los
terrenos en los que construyó el excelente, moderno y bien diseñado mercado de
abastos de Santa Anita, digno de una capital que bordea los 9 millones de
habitantes. Claro, es que el ingenuo alcalde Castañeda no contaba con la
predilección de los minoristas por la compañía de las ratas...