miércoles, 17 de abril de 2013

Columnas de Opinion : Urge la cordura en venezuela

De : Prensalibre.com

La situación ha comenzado a salirse de control, como lo comprueba que ayer haya habido siete personas muertas y decenas de heridos en desórdenes. Por otro lado, la negativa de Nicolás Maduro a autorizar la manifestación anunciada por Henrique Capriles puede convertirse en el detonante para más violencia, si ambos dirigentes políticos fracasan en los llamados a la calma hechos por ambos para sus seguidores.
El conteo manual de las urnas es una tarea dificultosa, sin duda, pero vale la pena realizarla si es el precio a pagar porque se detenga el obvio proceso de separación y división entre los venezolanos, llegado a tal punto que incluso imposibilita una teórica tercera fuerza. Esos son hechos tangibles y por ello es indispensable un acuerdo político basado en el convencimiento de que la situación actual constituye el peor escenario, firmado con el espíritu de lo realizado en España con los llamados pactos de La Moncloa, en 1977, durante la transición de ese país a la etapa democrática.
Es imposible gobernar un país con el nivel de polarización como la Venezuela de estos momentos. La tensión ya llegó al parlamento, y conforme se vayan conociendo detalles de la manera como actuó el Gobierno antes y durante la elección, es imposible que no ascienda el nivel de descontento de quienes ya lo tienen, así como el deseo de confrontación de los simpatizantes del candidato declarado vencedor. Y ello solo puede llevar a más muertos y violencia, lo que es inconveniente, sobre todo en un país donde el período presidencial es de seis años.
Se debe recordar también que en el seno de la OEA existe la suficiente duda que justifica ofrecer ayuda para el conteo solicitado. Esto es importante porque la entidad tiene la tendencia a apoyar las posiciones de los gobiernos, y en este tema ha destacado el actual secretario general, José Miguel Insulza. La institución de países del continente está viendo el futuro inmediato, mediato y a largo plazo, que solo puede ser negativo si no se resuelve la crisis actual por la que atraviesa Venezuela. Eso explica que a pesar de la retórica los gobiernos americanos están escépticos, y por eso apoyan la solicitud de la oposición venezolana.
La responsabilidad histórica es compartida por todos los actores de este drama político que tendrá consecuencias en la manera como se ejerce la política en el continente. Hay demasiado de por medio, no solo debido a la importancia actual e histórica de Venezuela, sino porque con elecciones tan reñidas es imposible gobernar sin pactar en países como los nuestros.