Carlos Bruce
Contrariamente a lo que nos pintaba el presidente Humala, la mencionada agencia calificadora ha mejorado la posición crediticia del Perú, afirmando que nuestro país “ha reducido su vulnerabilidad a los choques externos y ha mejorado su capacidad de crecimiento estable del producto bruto interno a largo plazo”. Se nos ha elevado la calificación para la deuda soberana tanto en moneda extranjera como en moneda local, con lo cual mejora nuestra capacidad para atraer más inversiones debido a la reducción en el riesgo país y el costo de financiamiento.
Sin embargo, la agencia también advierte que las instituciones políticas son aún inmaduras y generan incertidumbre sobre la continuidad de las políticas de una elección a otra. Claro como el agua.
Lo que hay en el Perú es una desaceleración económica debido tanto a la retracción de las inversiones como a la caída de nuestras exportaciones tradicionales, principalmente por factores de precios internacionales. Sin embargo, nuestra economía cuenta con potencial suficiente para revertir tanto la reducción en la demanda interna como para mitigar el choque externo en nuestra balanza comercial.
Pero ello requiere capacidad de gobierno y liderazgo que inspire confianza para conducir a buen puerto este gran barco que es el Perú.
