jueves, 22 de agosto de 2013

Humala vs. Standard & Poor’s



Carlos Bruce
Desdiciéndose de sus iniciales declaraciones alarmistas sobre la economía en el sentido de que la crisis había llegado al Perú, el presidente Humala ahora afirma que estamos en el mejor de los mundos y el ministro de Economía nos dice que las vacas ya no están flacas, sino menos gordas. Esto no hace sino crear desconcierto y más desconfianza en la población y agentes económicos.
Ha tenido que ser la agencia calificadora de riesgo crediticio Standard &Poor’s la que desde el exterior, poniendo los puntos sobre las íes respecto de nuestra situación económica, calme la tempestad que podría haber sobrevenido y nos haya recobrado la tranquilidad.
No puede aceptarse que el presidente del país declare tan ligeramente, alarmando a la población, sobre un tema sensible que afecta directamente el nervio medular de nuestra economía, el mismo que viene constituido por las expectativas de los agentes económicos.
Contrariamente a lo que nos pintaba el presidente Humala, la mencionada agencia calificadora ha mejorado la posición crediticia del Perú, afirmando que nuestro país “ha reducido su vulnerabilidad a los choques externos y ha mejorado su capacidad de crecimiento estable del producto bruto interno a largo plazo”. Se nos ha elevado la calificación para la deuda soberana tanto en moneda extranjera como en moneda local, con lo cual mejora nuestra capacidad para atraer más inversiones debido a la reducción en el riesgo país y el costo de financiamiento.
Sin embargo, la agencia también advierte que las instituciones políticas son aún inmaduras y generan incertidumbre sobre la continuidad de las políticas de una elección a otra. Claro como el agua.
La crisis que hay en el Perú no está en la economía, sino en el Gobierno, que está padeciendo una severa crisis de confianza y liderazgo. Un serio problema que el Gobierno está obligado a resolver para poder afrontar la recargada agenda económica y política del país.
Lo que hay en el Perú es una desaceleración económica debido tanto a la retracción de las inversiones como a la caída de nuestras exportaciones tradicionales, principalmente por factores de precios internacionales. Sin embargo, nuestra economía cuenta con potencial suficiente para revertir tanto la reducción en la demanda interna como para mitigar el choque externo en nuestra balanza comercial.
Pero ello requiere capacidad de gobierno y liderazgo que inspire confianza para conducir a buen puerto este gran barco que es el Perú.