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| A diario se producen en Lima 20 robos de vehículos y hasta la fecha las denuncias por este delito superan las 2000, de las cuales 1,500 corresponden a hurtos reales. |
El
60% de estos robos se ejecuta bajo la modalidad
de asalto y robo; el 40%, cuando
el vehículo está estacionado.
Esta
última modalidad se registra en los distritos residenciales, lugares preferidos
por los delincuentes.
Se
calcula que en dichos lugares se ha cometido el 35% de los robos de autos que se
han realizado en toda Lima durante el presente año.
Los
automóviles más robados son las marcas
toyotas, nissan, Tico, las camionetas 4x4 y Pick Up, que son vendidas en Bolivia, Ecuador y Paraguay.
toyotas, nissan, Tico, las camionetas 4x4 y Pick Up, que son vendidas en Bolivia, Ecuador y Paraguay.
Por
encargo, la mayor parte pertenecen al segmento de los vehículos de lujo
(Mercedes, BMW, Lexus, Audi...)
Cada
vehículo como objetivo tiene un fin específico: Los Audi, Volvos, BMW , toyotas,
se suelen emplear para cometer robos o secuestros por el sistema de alunizaje
(lunas polarizadas) para luego abandonarlos ..
Los
de mayor potencia y comodidad tienen como fin los grandes desplazamientos para
transportar droga, etcétera; los deportivos y pequeños utilitarios, para cometer
delitos en el día y posteriormente ser abandonados. Los que se quedan en nuestro
país, la gran mayoría son despiezados y vendidos en el mercado informal.
Los
robos muchas veces se producen a plena luz del día en distritos como Surco, Los
Olivos, Cercado de Lima, Magdalena, Miraflores, La Molina , San Isidro y San
Borja.
La
primera modalidad (asalto y robo con arma) se presenta con mayor frecuencia en
los distritos de Surco, San Miguel, Breña, Los Olivos, Callao, La Victoria, San
Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo, Comas y San Juan de Lurigancho.
Cualquier
conductor de un auto de lujo puede convertirse en víctima potencial de los
"Roba - Carros".
Las
estadísticas son elocuentes, sin embargo los sub registros convierten este
delito en uno de los más alarmantes, pero también en una de las más lucrativas
del mercado criminal.
Invierten
segundos de tensión y nerviosismo y rápidamente ganan entre 800 y 1,500 soles
por cada vehículo robado que venden en los mercados negros de "San Jacinto" en
La Victoria y "La 50" en Independencia.
Aquí,
los comerciantes no tienen reparos en revelar la procedencia de su mercancía.
Ni
las trancas en sus variedades (trancapalanca, trancapedal), el corta corriente o
corta gasolina, ni las alarmas, son suficientes y eficaces para impedir los
robos de vehículos.
Los
robacarros son cada vez más hábiles para burlar con destreza cualquier mecanismo
de seguridad.
De
maneras tan asombrosas, no demoran más de 8 minutos 2 a 3 horas en desmantelarlo
y vender sus partes. que la misma policía no se
explica.
Usan
llaves especiales que sirven para abrir las puertas de acuerdo a la marca del
carro y hasta el sistema de rastreo celular es burlado por los ladrones de
carros.
El
único que sigue siendo seguro es el sistema de rastreo por satélite. Las
víctimas más frecuentes son taxistas y mujeres y los vehículos más pedidos son
las unidades de timón cambiado.
Si
a usted todavía no le han robado su carro, entonces considérese un gran
afortunado, pues, eso significa que no es parte de la estadística de los tres
mil vehículos que en promedio se roban cada año en el país.
Si
bien es cierto que las estadísticas no son como en Madrid que se roban más de
400 vehículos al día o en la ciudad de Caracas, donde diariamente se roban
alrededor de 120 vehículos de distintos tipo, pero no deja de ser un dolor de
cabeza para la policía este tipo de delito.
En
cuanto al modus operando, la mayoría de los robacarros utilizan el sistema
tradicional que se repite día a día: primero entran en el vehículo tras forzar
la puerta y a continuación, rompen el bloqueo del volante para terminar haciendo
«el puente».
Existen
otros modos de actuación más sofisticados cuando el vehículo es de la categoría
de lujo donde actúan bandas organizadas, incluso con conexiones internacionales
que lo hacen desaparecer hacia un destino preconcebido. Estas bandas están bien
estructuradas y compartimentan sus funciones: el que detecta el carro, el que
estudia las costumbres y rutinas del dueño y el que lo roba, luego el que le da
el destino final (desmantelamiento, medio para cometer otro delito, venta en los
mercados informales nacionales o en el
extranjero).
Existen bandas organizadas con
conexiones en el extranjero que tienen en nómina a profesionales lo
suficientemente cualificados -incluidos ingenieros electrónicos-, capaces de
inutilizar los sistemas de robos más sofisticados; además, poseen lugar
perfectamente camuflados para guardar y «trabajar» con los vehículos robados,
así como todo tipo de maquinaría para falsificar documentaciones, cambiar el
número del motor, placa; en fin, todo lo necesario sin escatimar medios para que
un vehículo robado en pocas horas vuelva a la circulación como si se tratase de
un vehículo legal.
Al
aumento de las cifras, cada vez es más frecuente el uso de violencia como medio
para robar el auto: el ladrón intercepta a su víctima antes de que entre o
salga del vehículo o la intercepta en pleno movimiento, aprovechando el más
mínimo descuido del propietario, luego la amenaza con arma de fuego y
prácticamente la secuestra al "pasearla" por la ciudad para luego dejarla
abandonada en cualquier sitio, bien alejado de la urbe.
Encañonar
a la víctima para robarle el carro resulta más fácil que violentar varios
sistemas de seguridad.
Al
mes, las cifras arrojan que en San Borja se roban un aproximado de 70 carros; en
San Isidro, 50; en Miraflores, 100.
Si
bien es cierto que el número de delitos ha disminuido en comparación con los que
se cometían hace un par de años, pero se siguen produciendo y generando temor en
la ciudadanía.
Ningún
lugar se salva de este tipo de delito. Se han dado casos que vehículos han sido
robados frente a Comisarías y Municipalidades, aparcamientos de aeropuertos,
gasolineras, centros comerciales, etc.
¿Se
puede controlar el robo y hurto de automóviles?
La
respuesta es sí. Existen varias medidas urgentes que deben adoptarse para
reducir la incidencia de este delito que azota a la ciudadanía y golpea su
economía y también su herramienta de trabajo
(taxistas).
El
robo de vehículos es un fenómeno complejo que requiere una acción integral y
coordinada de las autoridades.
Es
un delito múltiple en el cual, además de la apropiación de un bien ajeno, se
combinan muchos otros delitos: daño a la propiedad privada, amenaza y/o atentado
contra la vida y la integridad de la persona, secuestro, lesiones, agresión, y
en muchos casos violación y/u homicidio.
Crear
una Comisión Multisectorial para la recuperación y devolución de
vehículos
(Transportes y Comunicaciones, Justicia, Interior, PNP, SOAT, para que coordine
todo lo relativo a la detección, búsqueda y recuperación de vehículos hurtados,
robados o extraviados; asimismo, coopere en el establecimiento de los mecanismos
adecuados para una eficaz y rápida devolución de los mismos a sus legítimos
propietarios. Incrementan las penas para quienes cometan el delito de robo
agravado y receptación, e incluye la cadena perpetua si se produce la muerte de
la víctima.
Crear
asociaciones virtuales para víctimas de robos y hurtos de
vehículos que
reciban las denuncias a través de Internet, elaboren estadísticas reales y
supervisen la labor de las autoridades. La Policía debe publicar mensualmente y
de manera obligatoria en dos periódicos de circulación nacional, la lista de
todos los vehículos que se encuentran bajo su custodia, con indicación del lugar
donde se encuentran. La omisión o publicación incompleta dará lugar a sanción
disciplinaria. Mayor control computarizado en las fronteras, pues parte de los
vehículos robados son vendidos Bolivia, Chile,
Ecuador.
Elevar
la DIPROVE (División de Prevención Robo de Vehículos) a Dirección Nacional de
Investigación de Robo de Vehículos, creando
dentro de ella una unidad de inteligencia operativa policial.
Educación
preventiva a través de medios de comunicación: circule preferiblemente con los
vidrios arriba y los seguros abajo, asegúrese de no dejar las llaves puestas y
de que vidrios y puertas queden bien cerrados, no deje ningún objeto de valor
dentro del automóvil, deje su carro en un estacionamiento y si lo o hace en la
vía pública, que sea en sitios bien iluminados o vigilados, no comente sobre los
sistemas de seguridad que posee su vehículo.
Nunca
permanezca dentro del vehículo mientras espera una
persona.
No
es recomendable dejar la copia de las llaves en las playas de estacionamientos,
talleres mecánicos, no pague "rescate" por su vehículo robado, cuando publique
un anuncio en la prensa para vender un vehículo, no use la dirección de su casa
para mostrarlo.
Al
momento de mostrarlo, es preferible estar acompañado por otras persona. Al
comprar un vehículo verifique que el vendedor le proporcione el número de un
teléfono fijo y una dirección, así a la hora de contactarlo contará con algo más
que un número de celular.
Si
le robaron el carro, denuncie inmediatamente a la policía, pues su vehículo
podría ser usado para cometer otro robo o incluso para traficar droga. Grabar el
número de identificación del auto en las ventanas y partes mayores del auto. No
deje objetos de valor a la vista.
Es
importante recordar que la mayoría de los robos se produce por negligencia de
sus mismos dueños, quienes no toman los recaudos necesarios para garantizar que
sus vehículos permanezcan donde los dejaron y muchas veces por ahorrarse unos
cuantos soles, no pagan el modesto costo de un estacionamiento seguro, dejando
sus vehículos a merced de los delincuentes.
Cuando
vuelven y se dan cuenta que ha desaparecido, no valen quejas ni
lamentos. Cargarán con el peso de esos segundos de negligencia y
estupidez.
