Mostrando entradas con la etiqueta Henrique Capriles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Henrique Capriles. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de abril de 2013

Capriles le dice a maduro " Ustedes se robaron las elecciones " (Video)



Fuente : El País

Henrique Capriles Radonski cruzó esta noche de miércoles su Rubicón: “La verdad del tamaño de este país”, señaló al liderazgo chavista en una declaración, “es que ustedes se robaron las elecciones”. Hasta ahora, los portavoces de la oposición venezolana, incluyendo al propio candidato presidencial, se habían limitado a expresar su solicitud de un recuento de los votos de las elecciones presidenciales del 14 de abril para “asegurar el resultado oficial”. Pero la afirmación, claramente premeditada, del también gobernador del estado de Miranda, rompe ese velo y configura una escalada en la grave crisis política de Venezuela.

El candidato, de 40 años, hizo también un emplazamiento al Consejo Nacional Electoral (CNE) para que el jueves inicie el proceso de auditoría, que las propias autoridades electorales aprobaron hacer una semana antes. Pero desde entonces, los rectores del organismo, controlado por el oficialismo, se han empantanado en una red de galimatías técnicas que hasta el momento impide, siquiera, definir el protocolo del proceso.
Ante el paréntesis institucional –que se sigue prolongando mientras, al tiempo, se consume el plazo legal de 15 días para impugnar los comicios-, Capriles aseguró que, de no haber respuesta en 24 horas, anunciará “las acciones legales e internacionales que tomaremos”.
Mientras Capriles ofrecía su rueda de prensa, que sólo cubría un canal local de televisión –Globovisión, un canal 24 horas de noticias, en trance de ser adquirido por capitales privados progubernamentales-, el gobierno de Nicolás Maduro forzó a todos los medios a conectarse a una cadena nacional de radio y TV. El canal emitía un corte ya exhibido ayer, de unos cinco minutos de duración, donde se atribuye a Capriles la instigación de los desórdenes de la semana anterior, que tuvieron un saldo oficial, según informó la Fiscalía General, de nueve muertos y 78 heridos.
La transmisión obligatoria soliviantó a los seguidores de la oposición, que respondieron con el estruendo de un cacerolazo masivo en zonas del este y centro de Caracas, según reportes.
“No hay forma de que puedan torcer la verdad”, insistió Capriles, quien, ante las presunciones de que el gobierno intentará imputarlo como incitador de los disturbios, dijo no temer ninguna acción en su contra. “Aquí estamos”, retó el dirigente, quien ya en 2002 pasó cuatro meses en prisión, acusado como responsable del asalto a la sede de la Embajada de Cuba en Caracas durante el golpe que desalojó brevemente a Hugo Chávez del poder, en abril de ese año.
Once años más tarde, arrecia la campaña del joven gobierno de Maduro contra la figura de Capriles. La campaña no es sólo a través de los medios, preparando un clima propicio para justificar una detención que, sin duda, ofendería a una mitad del país. Los poderes públicos, con la Fiscalía a la cabeza, van estrechando el cerco en torno al líder opositor, con promesas diarias de que no consentirán la impunidad. Con más imprudencia que franqueza, la ministra para Asuntos Penitenciarios, Iris Varela, ofreció unas declaraciones el martes en las que adelantó, hablándole directamente a Capriles, que “ya te tengo preparada tu celda”, donde, garantizó, no le ocurriría ningún percance distinto a los que suponga su proceso de regeneración. “Vamos a ver si allí te quitamos ese pensamiento fascista y logramos rescatarte como ser humano”, ironizó, “primero con una rehabilitación que necesitas urgentemente, porque tienes un vicio y tú lo sabes”.
Todo esto contrastaba con los gestos conciliadores que el presidente Nicolás Maduro mostró casi en simultáneo. Por un lado nombró una comisión de alto nivel, presidida por el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, para conversar con los “sectores democráticos de la oposición”, a los que diferenció de un núcleo “fascista” que todavía persistiría en los planes de asesinar al primer mandatario. Maduro también designó al diputado del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Calixto Ortega, como nuevo Encargado de Negocios de Venezuela en Washington, a quien impuso la misión de restablecer el diálogo con el gobierno de Barack Obama “pero sobre la base del respeto”.
Pero todas estas maniobras parecen subsidiarias con respecto al conflicto central: el reconteo de votos de las elecciones presidenciales del 14 de abril.
Se trata de un conflicto que recrudece y amenaza con desestabilizar al país, a pesar de que el CNE pareció ceder a esa demanda opositora la noche del 18 de abril, vísperas de la juramentación de Maduro como presidente, y momento en el que los presidentes de las naciones sudamericanas se reunían en Lima para tratar la crisis venezolana. La reunión, en la que Maduro estaba presente, se tornó tensa, dadas las diferencias entre dos grupos de países que apoyaban o rechazaban el recuento como requisito para reconocer al nuevo gobierno de Caracas. El anuncio de que el CNE se avenía a practicar la auditoría, facilitó un acuerdo en la capital peruana.
Transcurridos siete días desde entonces, la auditoría –que tomaría un mes en completarse- no se ha iniciado, como tampoco se han definido los pasos a seguir para ejecutarla. El opositor Comando Simón Bolívar ha denunciado que todas las comunicaciones que ha dirigido al CNE para solicitar formalmente el proceso, se han quedado sin respuesta.
Este miércoles, los líderes del equipo técnico conformado por el comando de Capriles para participar en el eventual recuento, dieron una conferencia de prensa. Allí explicaron que, si bien el CNE se muestra dispuesto a revisar el desempeño del sistema computarizado de las elecciones, se niega, en cambio a aceptar que se contraste el contenido de los cuadernos de votación y el registro de huellas dactilares.
“Que el CNE decida si es una auditoría o no lo es”, dijo Liliana Hernández, una de las jefes del equipo, echando mano a una analogía: “Con este CNE siempre se está medio preñado (embarazado)”.
Según trascendió, el Departamento de Informática del CNE ya ha preparado un plan técnico para abordar la auditoría, pero el directorio –conformado por cuatro rectoras cercanas al PSUV, y un rector vinculado a la oposición- no ha convocado a ninguna reunión para examinarlo. Sin embargo, este jueves es fecha para una junta regular. De allí el ultimátum de Capriles.
“Una auditoría no es una simple conciliación de papeles”, advirtió Capriles poco después. “Una auditoría implica la revisión de todos los instrumentos de votación. No aceptaremos ni una auditoría chucuta (trunca) ni una mamarrachada”.

jueves, 18 de abril de 2013

Mas castigo para Venezuela ....Maduro y Corea del Norte estrechan lazos

El gobierno de Corea del Norte, encabezado por Kim Jong - un, felicitó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por su reciente victoria en los comicios del domingo último.

Kim Jong - un pidió "mayor estrechamiento de lazos" ya que su elección "es una expresión de la profunda confianza y expectativas sobre él" del pueblo venezolano, que posee la "firme voluntad de mantener el camino del socialismo".

El norcoreano también deseó al venezolano "un gran éxito en su trabajo responsable de defender la soberanía del país y lograr el bienestar del pueblo".

Cabe señalar que esta carta de felicitación llega en pleno conflicto con su vecino Corea del Sur y Estados Unidos.

miércoles, 17 de abril de 2013

Por qué Capriles reconoció la victoria de Chávez, pero no de Maduro

 
Por : Leo Zuckermann
 
Es una estrategia muy diferente a la de octubre de 2012 cuando Capriles dijo: “Nunca voy a jugar con nuestro pueblo ni lo someteré a la zozobra.
                
El pasado octubre decía que me daban envidia los venezolanos, por la actitud del candidato opositor, quien había reconocido su derrota y levantado la mano a Hugo Chávez como Presidente. Pero resulta que la reacción de Henrique Capriles no era por su lealtad con las reglas del juego democrático que aceptó jugar. No. Era parte de una estrategia política. Y resulta que su estrategia actual es otra, por lo que, a diferencia de octubre, está desconociendo el resultado y considerando a Nicolás Maduro como un Presidente “espurio”.
En octubre parecía que Capriles había entendido que la democracia es un juego repetitivo donde hoy se puede perder y mañana ganar. Parecía un perdedor al que le convenía una perspectiva de largo plazo con una estrategia de prestigio democrático. Pero no. Al aceptar su derrota en octubre de 2012, enojó a su base electoral, que se desmovilizó. Esto se observó en los resultados tan adversos que tuvo la oposición al chavismo en las elecciones regionales de diciembre de ese mismo año.
Capriles entendió el mensaje de su electorado y cambió su discurso para la nueva elección. Así lo describía ayer País: “El buen resultado de Capriles, alrededor de 680 mil votos más que el 7 de octubre, debe mucho a un cambio de estrategia respecto de los comicios anteriores. El líder opositor logró sacar de la depresión a sus partidarios tras aquella derrota y la debacle de diciembre en las elecciones regionales, empleando un tono mucho más agresivo. Esta vez no tuvo miedo a hablar de la posibilidad de un fraude y pidió a sus bases que multiplicaran los esfuerzos para no perder un solo voto y vigilaran la limpieza del proceso en los colegios electorales”.
Es evidente que en algunos regímenes políticos, el respetar los resultados electorales no reditúa. Los mexicanos lo sabemos. López Obrador, quien desconoció la elección de 2006, se volvió a presentar en 2012 y sacó un millón de votos más. De nuevo desconoció su derrota de 2012 y ya se prepara para volver a participar en los de 2018. Lo mismo con Capriles. Hablar de fraude en 2013 le atrajo más votos que reconocer su derrota en 2012. El domingo se quedó a un pelito de ganar. Maduro, el heredero de Chávez, sacó 50.75% de los votos frente a 48.98% de Capriles, una diferencia mínima de 1.77 por ciento.
Se trata de una estrategia de semi-lealtad con las instituciones que reditúa. No es un asunto ideológico sino de pragmatismo electoral, que igual utiliza la izquierda mexicana que la derecha venezolana. Y es que hay segmentos importantes del electorado a los que les disgusta el discurso de respeto a las reglas del juego; prefieren que su candidato juegue con las normas existentes: si gana, perfecto, pero si pierde es porque le hicieron trampa.
¿Acaso le hicieron más trampas a Capriles en abril que en octubre pasado? Es posible. Como dice Jorge Castañeda, a diferencia de la elección de 2012, donde estaba Chávez en la boleta, y que ganó por once puntos porcentuales, en esta ocasión el chavismo pudo haber recurrido al fraude electoral por el margen más estrecho entre Maduro y Capriles. Puede ser. Yo me inclino por la hipótesis de que esto es parte de una estrategia de una mayor radicalización por parte del antichavismo ahora que Chávez ha muerto. Ven mucho más frágil al chavismo, liderado por un político muy limitado, como Maduro, y con una enorme crisis económica que resolver.
Maduro ya fue proclamado Presidente por el órgano electoral. Creo que eventualmente, después de muchos gritos y sombrerazos, tomará posesión. La oposición, sin embargo, lo considerará ilegítimo. Y aquí estamos hablando de la mitad del electorado venezolano, no de 35% que votó por López Obrador en 2006. En este sentido, Maduro será un Presidente débil, como lo fue Felipe Calderón en México, que difícilmente podrá resolver la crisis económica que enfrenta Venezuela. Es previsible, en este sentido, que la situación venezolana se deteriorará rápidamente. Incluso comenzarán las divisiones dentro del chavismo. Con esas condiciones, el antichavismo sumará más adeptos para eventualmente ganarle a los herederos de Chávez en las urnas.
Se trata de una estrategia muy diferente a la de octubre de 2012 cuando Capriles dijo: “Nunca voy a jugar con nuestro pueblo ni lo someteré a la zozobra. La otra opción obtuvo más votos que nosotros y así es la democracia. Logré la confianza de millones de venezolanos. Lo que el pueblo diga es santa palabra. No voy asumir posición irresponsable”. Qué distinto a lo que estamos viendo el día de hoy.

domingo, 7 de abril de 2013

Henrique Capriles, acusó a Nicolás Maduro, de ser un "vago" cuando era empleado del Metro



El candidato de la oposición a la Presidencia de Venezuela, Henrique Capriles, acusó hoy a su rival chavista, Nicolás Maduro, de ser un "vago" que nunca trabajó cuando era empleado del Metro de Caracas.
Capriles dijo que el "enchufado mayor" anda ahora dándoselas de trabajador y conduciendo autobuses, en alusión a la campaña oficialista y a Maduro, exconductor de autobuses del sistema de Metro de Caracas, y que habitualmente maneja estos vehículos para ir a los actos electorales.
"Nosotros hemos estado averiguando con compañeros del metro y ¿saben que nos dijeron?: miren, ese señor aquí nunca trabajó, siempre se la pasaba metiendo reposos, siempre se la pasaba con una excusa para no trabajar", dijo. "Nadie se lo ha dicho, yo se lo digo: ¡tu eres un vago, chico!", indicó Capriles, que llamó varias veces a Maduro "mentira fresca".
El también gobernador del estado Miranda (centro) dijo que Maduro nunca se acordó de sus compañeros del metro y ahora anda presumiendo de que va montado en un autobús. "Basta verte, los trabajadores se levantan temprano, basta con ver a un trabajador para ver quién le echa bolas y quién no", dijo aludiendo al candidato oficialista.
Además, recordó que los transportistas son uno de los sectores más castigados por la criminalidad y que los sindicatos de ese ramo han insistido en la necesidad de una convención colectiva. Capriles y Maduro aspiran a la presidencia en las elecciones del próximo domingo, de las que saldrá el gobernante que finalizará en 2019 el mandato que comenzó Hugo Chávez, fallecido el pasado 5 de marzo, el pasado 10 de enero.
Articulo A.B.C