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viernes, 20 de septiembre de 2013

Columnas de Opinion - Gracias Ipys


En esto de los juicios de prensa hay muchas confusiones judiciales.
Aldo Mariátegui,
Ensayos impopulares

Esta atrocidad judicial que me ha hecho San Martín debe servir para, de una vez por todas, acabar con esas malas prácticas en las notificaciones. Porque si una barbaridad así me sucede a mí, que gracias a Dios cuento con un gran abogado y

lunes, 2 de septiembre de 2013

Columnas de Opinion - Lunes de palos

Levistsky con eso de que se debe incrementar el gasto social… ¡Si ni siquiera se puede gastar bien lo presupuestado!
Aldo Mariategui
¿El intelectual Cotler, que no ha administrado ni un chifa, conocerá del complejo proteccionismo de la legislación laboral peruana? Habla porque tiene boca…
PPK no debería perorar ni del dólar (¡pronosticó S/.2.30 este año!), ni del problema del agua (¡cuando fue ministro toledista bloqueó la ejecución de Marca II para Lima y

"Ingeniería financiera"

 Toledo se ha hundido solo, pues nadie -ni apristas, fujimoristas o humalistas- le mandó a hacer compras millonarias

IvÁn Slocovich Pardo

    Diario Correo 
El peruposibilista Juan Sheput siempre me ha parecido un personaje serio y ponderado, a diferencia de muchos de los que vemos a diario en el país, especialmente en tiempos electorales. Lo he observado bien desde que fue

domingo, 1 de septiembre de 2013

Columnas de Opinion - Versiones Hipotecadas




De un tiempo a esta parte  me puse a pensar todo lo que no le gusta ahora al expresidente Alejandro Toledo  y encontré un sinfín de cosas, ya no le gusta las investigaciones, ya no le gusta los escándalos, ya no le gusta el circo , incluso ya no le gusta contestar el teléfono .

Al parecer tenemos un expresidente vendedor en momento de sus mentiras o verdades pero que no le gusta que vendan nada de él

jueves, 29 de agosto de 2013

El Antifujimorismo Militante de la CVR .

La CVR fue un burdo intento por manipular la verdad montada por la izquierda..


Dante Bobadilla





La Comisión de la Verdad y Reconciliación tuvo muy poco de verdad y menos de reconciliación. Debemos afirmarlo permanentemente para que los jóvenes de hoy no sigan siendo engañados. Quienes vivimos la historia reciente del Perú, como testigos y partícipes de ella, conocemos bien la verdad. Nadie nos puede contar cuentos. Por ello juzgamos una obligación moral denunciar la infamia de la CVR. 


El papel principal de la CVR fue manipular la verdad. Su tarea no se redujo a mostrar hechos porque estos ya eran públicos. Lo que hizo la CVR, además de apelar a la gran escusa marxista de la

martes, 27 de agosto de 2013

La Tía de Ollanta


En estos dos años de gobierno, hemos tenido actitudes muy lamentables por parte de un régimen que llegó al poder bajo las banderas de la honestidad

Ivan slocovich pardo,

La grave denuncia formulada contra una tía del presidente Ollanta Humala, quien se estaría dedicando a "apretar" a empresas del llamado Norte Chico para dar empleo a la gente de su partido, debería motivar una inmediata reacción del oficialismo, que ojalá sea el primero en darle al país una señal de que este gobierno no se casa con nadie y que no le tiembla la mano para marcar distancia y procurar una ejemplar sanción a quienes desde el entorno del poder hayan estado realizando acciones al margen de la ley.

lunes, 26 de agosto de 2013

“Convocatoria al diálogo no ha sido por vocación natural del Gobierno”



Jorge del Castillo

El secretario general del Apra sostuvo que el llamado obedece a la “desastrosa” caída de Humala en las encuestas.
 Jorge del Castillo, sostuvo hoy que la convocatoria al diálogo hecha por el Ejecutivo fue incentivada realmente por la caída de la popularidad del presidente Ollanta Humala en las encuestas y por los resultados de la economía, que sufrió un leve retroceso en los últimos meses.

La gasolina pudo salvar una vida

Con gasolina, en vez de que se esté atendiendo a un asesino estaríamos salvando una vida




Hoy pude ver en un noticiero algo muy mortificante como el asesinato de una mujer a manos de su ex pareja dentro de un hospital, algo muy crudo para una realidad que estamos viendo a menudo en nuestra sociedad.

Al pasar la noticia se le ve a la Ministra de la Mujer implantando orden incluso ella le dice al asesino usando las cámaras que se recupere, que él tiene la suerte de estar vivo y ser atendido con la plata del estado pero que ella se encargara de que apenas salga del hospital sea metido a la cárcel… lo cual me

viernes, 23 de agosto de 2013

Jiménez se lava la cara


Juan Jiménez Mayor ha decidido tenderle a la oposición una rama de olivo, en señal de paz. La iniciativa de diálogo ha nacido de su Gabinete, es suya. Según dice, para acabar con la crispación política que existe en el país y para establecer un mejor trato entre los actores políticos.
Es verdad que el deterioro político daña al clima de inversión y la gobernabilidad, lo venimos advirtiendo desde hace tiempo de manera reiterada, pero también es verdad que el principal responsable de este deterioro es el Gabinete Jiménez, porque se negó a buscar acuerdos con la oposición y porque, además, alentó la persecución político-judicial contra sus opositores.

jueves, 22 de agosto de 2013

¿Hay crisis en el Perú?

Nosotros los que hemos pasado varias crisis, desde las décadas perdidas de los años 1970 y 1980, el paso por la inflación que tuvimos en el quinquenio de 1985 a 1990, la cual ha sido la más alta en la historia, los tiempos del terrorismo, el cual hizo que nuestro país perdiera credibilidad en el entorno internacional y grandes pérdidas económicas y humanas y, además, no podemos olvidar la crisis rusa de 1998, la crisis brasileña de 1999 y la última crisis del 2008, las cuales se pudieron superar con el esfuerzo de todos los niveles socioeconómicos, sin discusiones entre los políticos que lo único que consiguen es una psicosis colectiva contra las metas económicas que tiene que conseguir nuestro país.

Humala vs. Standard & Poor’s



Carlos Bruce
Desdiciéndose de sus iniciales declaraciones alarmistas sobre la economía en el sentido de que la crisis había llegado al Perú, el presidente Humala ahora afirma que estamos en el mejor de los mundos y el ministro de Economía nos dice que las vacas ya no están flacas, sino menos gordas. Esto no hace sino crear desconcierto y más desconfianza en la población y agentes económicos.

viernes, 16 de agosto de 2013

La crisis de Humala

El gobierno durante un movimiento sísmico en el Perú sería el primero en gritar temblor

 Omar Rashid Jaber

Al parecer este gobierno durante un movimiento sísmico en el Perú sería el primero en gritar ¡TEMBLOR!  Ya que después de su metida de pata más parece que quisieron adelantarse a un golpe de crisis y no quisieron que se lo atribuyan a ellos, esto después de la tan desacertada declaración del Presidente Humala.

jueves, 15 de agosto de 2013

Qué difícil es andar derecho


Aquella frase que hace un tiempo dijo la primera dama (“qué difícil es andar derecho”) me hace acordar todo lo que últimamente estamos pasando con la importación de diferentes tipos de productos. Por ejemplo, los fabricantes de productos plásticos como productos para el hogar o vaners para propaganda, manteles de PVC o tuberías que son importadas por empresas que compran dichos productos terminados a un valor menor de lo que cuesta la materia prima, lo cual obviamente no es posible, salvo que la importación tenga otros fines que no logro descifrar.

lunes, 13 de mayo de 2013

Columna de opinión : Jorge Morelli ... Buscando legitimidad



Solo un tercio ya –el 37% exactamente, según la última encuesta- se opone aun a devolverle su libertad a Alberto Fujimori. ¿Cuáles son exactamente sus motivaciones?
El núcleo duro de ese tercio lo integran quienes han hecho durante más una década de la justicia un instrumento de persecución política. La periferia alrededor de ese núcleo duro cree que la prisión de Alberto Fujimori es un mal necesario, porque es un caso emblemático en el que es indispensable hacer escarmiento ejemplar, porque ese es el único camino para erradicar para siempre la corrupción del Perú. Ese argumento hay que examinarlo detenidamente, sin embargo, porque es totalmente insensato.
A la corrupción hay que mantenerla a raya, tal como mantenemos a raya el agua para hacer posible la flotación. Si el agua se mete al bote, no puedes la culpa al agua. La falla no está en el agua, que no hace sino lo que la gravedad le ordena. Igualmente, la falla que desata la corrupción se halla en las instituciones que deben mantenerla a raya.
Trece años después de que Alberto Fujimori salió del poder, ¿hemos hecho acaso la reingeniería de las instituciones para mantenerla a raya? La verdad es que seguimos fracasando hasta hoy en esto. ¿Con qué autoridad moral puede decir alguien que la prisión de Fujimori es necesaria. Por el contrario, expiar esa culpa en la persona de Fujimori es usarlo. Y la insistencia de este tercio en mantenerlo en prisión no es más que un síntoma. Y la insistencia en que pida perdón es un síntoma, del que solo ese pedido puede liberarlos. Ellos son los reos.   
Cada día que Alberto Fujimori pasa en prisión es un cargo de conciencia y un escarnio hoy ya para una vasta mayoría de los peruanos, tanto para los que claman por su libertad como para los que, perplejos aun, no saben qué pensar pero sospechan ya la hipocresía que se esconde tras esta ignominia.  
Un tercio apenas quiere creer todavía en esa mentira enfermiza. Pero Fujimori tiene ya siete años en prisión y el resto de la verdad asoma. Creo no equivocarme si digo –lo repito cada vez que puedo- que pronto iremos a recibirlo y acompañarlo, como tanto le gustaba, a pescar al mar, libre.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Columnas de Opinión : Eduardo Farah ... Gracias a que entendieron.



Fuente : La Razon

La demostración del análisis sobre la compra de los activos de Repsol y resultado de dicho análisis confirman que cuando se le explica al presidente y a los responsables del gobierno, ellos entienden de que la aventura de comprar activos que no valen su valor y que al final de todo le quitan al gobierno la credibilidad que los agentes económicos tienen de él, es muy positivo.
Muchas personas no han querido decir lo que se decía en la calle, pero en el fondo se hablaba de una estatización de los combustibles y además que después vendrían otras acciones más contra empresas del sector privado. Gracias a Dios que el gobierno tuvo la madurez de aclarar rápidamente los motivos por los cuales desistieron de los activos de Repsol.
Fuera del costo de los activos la imagen que el gobierno hasta ahora tiene, tanto en el Perú como en el exterior, se hubiera perdido y la crisis de confianza hubiera hecho estragos en nuestra economía.
No se necesita inventar nada, los resultados de las estatizaciones lo vimos en el gobierno del General Velasco y la factura que pagamos fue demasiado grande y esto es decir que lo pagó toda la población del Perú y que el gobierno del Sr. Fujimori tuvo que hacer un choque económico para comenzar a salir como hoy día estamos. Han pasado 23 años para haber superado dicha crisis.
¿Quieren más ejemplos? Vean la economía Venezolana y Argentina, vean la inflación en la que viven estos países, no necesitamos decir más.

martes, 7 de mayo de 2013

Columna de Opinión : Aldo Mariategui ... ¡SEASAP Dammert!



Fuente : Peru21

Solo me quedó sonreír cuando me enteré que Manuel Dammert, un T-Rex de la izquierda, reemplazaría en su curul al ahora San JDC.

“Uy, de Guatemala a Guatepeor”, pensé. JDC por lo menos era bastante menos apurado que Dammert para soltar denuncias y tampoco era folclórico como este (¿no se acuerdan de su anuncio en 2011 del balón de gas a doce soles con un peluche?). Con él habrá harto circo gratis y seguirá con sus eternos temas: Enapu y Petroperú. Mismo Lajo con la lata de leche Gloria o Lescano con Telefónica.

lunes, 6 de mayo de 2013

Columnas de Opinión : El regreso de Aldo Mariategui , sin hipocresías .


Fuente : Peru21

Lamento el fallecimiento de JDC tras un horrendo mal, pero eso no impide que se deje de evaluar objetivamente su trayectoria política, ni mucho menos ir a una santificación –dentro de esa costumbre local de glorificar a los desaparecidos–: JDC no fue un San Francisco de Asís limeño, tal como la izquierda le quiere presentar ahora.

Es el mismo caso de Chávez o Evita, políticos que también deben ser analizados al margen de un fin por ese mismo mal. Como lo será Fujimori, si también eventualmente muere por cáncer. Es que lo más justo es que uno sea medido con su misma vara (¿o acaso JDC no fue inflexible con el también canceroso –incipiente– Fujimori y hasta ácidamente aconsejó meses atrás que se trate en el Larco Herrera?).
Ahora presenciamos una campaña para presentar la sanción parlamentaria contra JDC como injusta y perversa, lo que me atañe. Siento ser odioso, pero la falta ética por conflicto de intereses era monumentalmente evidente –simplemente no puedes promover una ley con familiares y cercanos exasesores que potencialmente podrían ser beneficiados directamente– e incluso esos 90 días afuera fue una sanción benigna, pues merecía los 120 días de pena máxima. Y no fue la primera vez que JDC protagonizó hechos similarmente polémicos en cuanto al campo de la ética. Recordemos que, años atrás, un empleado congresal suyo falleció manejando un camión de su propiedad o que permitió que su entonces asesor congresal –y último abogado suyo– Javier Mujica Petit sustente en su lugar en el Legislativo una iniciativa que económicamente beneficiaba directamente a su padre Javier Mujica Ruiz Huidobro. Por ambos casos, fácilmente JDC se hubiera ganado sendas suspensiones en estos días. ¿Y acaso fue ético enjuiciar fallidamente al Legislativo para pretender cobrar su interrumpido lapso congresal 92-95? No.
Lo siento, no soy hipócrita (¡como ese Luis Favre, que tuitea: “Reparada una pérdida para el pluralismo de la prensa peruana” por mi regreso al papel!). Prefiero pasar por Javert frente a Jean Valjean que ser hipócrita. Las cosas como son. Y que descanse en paz.

domingo, 5 de mayo de 2013

Columnas de Opinión : Beto Ortiz ...como niños engreídos


Todos se han olvidado de que hace unos años nomás, cuando uno caminaba por Quito, encontraba pintas que decían “el único peruano bueno es el peruano muerto”; todos han olvidado cuánta sangre nos costó volver a vivir en paz.

Todos se han olvidado de que, en nombre de esa misma paz entre Perú y Ecuador que hoy se tambalea a causa de una triste sucesión de bravuconadas imbéciles, tantos jóvenes peruanos y ecuatorianos murieron desangrados sin auxilio en las trochas pantanosas del Cenepa, en la inhóspita Cordillera del Cóndor, en 1995. Yo lo recuerdo perfectamente porque lo vi. No me lo contaron, lo escribo porque lo vi. Soldados de dieciséis, diecisiete años, reclutas del servicio militar cargando al hombro fusiles más grandes que ellos: soldaditos enclenques, pobres hijos de pobres, los mismos que irán a matarse de nuevo si un día los prepotentes iluminados que nos mangonean se vuelven a levantar de mal humor, los mismos que siempre mandamos a pelear todas nuestras estúpidas, míseras guerras. Recuerdo esas marciales columnas de soldaditos en shorts, con pinta de boy scouts, abriéndose paso a machete en las colinas, dándose ánimos, coreando consignas de combate y, de repente, en plena marcha en la espesura, uno de ellos pisaba una mina antipersonal y su pierna volaba en pedazos: bum, otro mutilado, bum, nacía otro futuro héroe olvidado, la pierna salía disparada pesadamente, con bota y todo, de la rodilla para abajo no quedaba nada, astillas de hueso, sangre, jirones de carne, un colgajo de piel, más sangre. En toda la selva se oía el alarido del pobre chico que ni siquiera era soldado del todo que, de seguro, había sido pescado del pescuezo y arrumado en el camión de la leva, que ni siquiera sabía qué carajo estaba haciendo allí, que poco o nada tenía que ir a defender a ese monte endemoniado donde nadie sabía cuál era el barro propio ni cuál el ajeno, que hasta hace poco había sido cobrador de micro o guachimán o repartidor o canillita y que no tenía ni mierda qué ganar y que ahora, además, para colmo, perdía una pierna.
Cada mina equivalía a cinco soldados menos. La víctima y los otros cuatro que intentarían llevarlo cargado entre todos hasta la base, hundiéndose hasta los muslos en el fango, cayéndose y levantándose, turnándose para ajustarle el torniquete para que no se desangrara del todo. Cuatro mocosos que, aunque al final consiguieran la proeza de llegar con el compañero herido vivo hasta la base y aunque le donaran sangre en inenarrables transfusiones de brazo a brazo, terminarían, horas más, horas menos, viéndolo morir de todas maneras porque los helicópteros de ayuda jamás llegaban porque ya nos habían derribado tantos que en Lima se había dado la orden de suspender los vuelos de abastecimiento hasta nuevo aviso y, a veces, ni siquiera había chance de trasladarlos muertos hasta muchos días después. No me he olvidado de que, en esos días aciagos, por razones de seguridad nacional, a los periodistas nos estaba prohibido “difundir imágenes de derrota que generaran desazón o desánimo en la población” y que, por eso, porque sabían que si algo malo les pasaba nunca lo verían por televisión, las madres, desesperadas, abrazadas a las fotos de sus hijos defensores de la patria sacrosanta, se amanecían en las puertas de los canales para esperar a los enviados especiales que regresábamos del frente y nos rogaban que las dejáramos buscarlos en nuestros casettes de video y que muchas veces, luego de aguardar horas hasta que termináramos, como locos, de editar nuestros informes de amanecida, las dejábamos pasar y, muchas veces, luego de horas de paciente rastreo, los encontraban: unas veces pundonorosos, mandando saludos a la cámara, y otras veces malheridos en camillas. Cuando eso pasaba, yo ya sabía que lo más probable sería que, cuando finamente lo trajeran de regreso, por pequeño que fuera, lo llamarían “Gigante del Cenepa” y ya su cuerpo estaría uniformado de gala dentro de un cajón reluciente, gloriosamente cubierto por una bandera del Perú.
De todo esto se han olvidado todos los que otra vez ponen hoy a nuestros países al borde de un conflicto. Yo no he podido olvidarme de la expresión de pavor absoluto del soldado Chalá, magullado prisionero ecuatoriano al que, creo yo, nuestras cámaras salvaron de una muerte segura pues llegamos justo cuando una patrulla nacional le estaba dando un “escarmiento” tal que ya tenía un ojo descolgado de la cara. ¿En nombre de qué? De nada. Y en nombre de nada es que estamos volviendo a hacer todo lo necesario para que entre nosotros vuelva a florecer y enseñorearse la violencia. No será culpa exclusiva del embajador ni del canciller, ni de Humala ni de Correa. Todos le hemos arrojado gasolina al fuego esta semana. Todos. El que no supo respetar su lugar en la cola, el que no tuvo la humildad de decir “pase usted”, el que tuvo la bajeza de proferir una frase racista o sexista o clasista, el que no supo respetar la casa ajena, el que no supo respetar a sus mayores, el que no supo respetar a una mujer, el que respondió a un insulto con una bofetada, el que se hizo la víctima cuando era agresor, el que aprovechó el pánico para salir en todos los canales, el que respondió a una bofetada con un puntapié, el que aprovechó el laberinto para pedir una indemnización, el que no tuvo la grandeza de decir “también fue mi culpa”, el que escondió los videos y luego los dosificó, el poderoso que alcahueteó al abusivo, el que solo vio la paja en el ojo ajeno, el que entró con la pata en alto, el que tiró la piedra y escondió la mano y el que creyó que gritando más alto iba a verse más fuerte pero, sobre todo, el que no tuvo la sencilla grandeza de ofrecer una disculpa. Una simple disculpa que seguramente hubiera acabado con toda esta vorágine de soberbia, de intransigencia, de estupidez y de error. Pero no. No me importa y tu cuchillo que no corta. Por si esto termina en sangre, sería bueno que los niños peruanos y ecuatorianos –que nos contemplarán mañana con vergüenza– sepan desde ahora que si eso nos vuelve a suceder no será en nombre de ninguna elevada idea patriótica ni de ningún soberano sueño bolivariano. Será solo en nombre del absurdo que ha reinado esta semana entre Perú y Ecuador, que es el mismo maldito absurdo cuya bandera flamea, legendaria, en todas las guerras

sábado, 27 de abril de 2013

Columnas de Opinion : Ellos ganan, todos perdemos

Columna : Fritz Du Bois

Fuente : Diario Correo


Si uno se guiara por los comentarios oficiales pensaría que recién estarían evaluando el negocio de compra de La Pampilla, cuando ya habría una oferta para cerrarlo. Así que lo primero que uno se pregunta es: ¿Con qué base legal el Gobierno está actuando?

¿Quién lo ha autorizado a estar negociando? Más aún, el solo hecho de estar pactando de manera poco transparente la compra de activos millonarios es de por sí un acto que está penado.
Por otro lado, el vendedor sería el único ganador y debe de estar maravillado. El cielo se le abrió, al fin se va a deshacer de una refinería –actividad con sobrecapacidad mundial– que no da utilidad y que tiene un millonario pasivo ambiental. Pero en lugar de pagar para que se la lleven –por ejemplo descontando fuertemente el precio de los grifos en un paquete– va a salir con un enorme monto en la mano, algo que nunca hubieran esperado.
Por donde se vea, el Gobierno no tiene cómo justificarlo. Incluso si pagan 400 millones de dólares y asumen la obligación de invertir 900 millones adicionales estarían hundiendo en esa operación un monto mayor al presupuesto anual de inclusión social o al de saneamiento, pese a que hay 2 millones de pobres extremos y que no tienen acceso directo a agua potable en sus hogares el 50% de peruanos. No parece ser el tema más urgente o prioritario.
Además, La Pampilla tiene como accionistas, aparte de Repsol, a millones de peruanos a través de las AFP. Por lo que lo que el Gobierno ofrezca a los españoles también deberá ser ofrecido al resto de minoritarios. Caso contrario estarían no solo incumpliendo la ley sino que, además, estarían perjudicando a sus propios ciudadanos porque, no bien se haga cargo el Estado de la empresa, esta no tendrá mayor valor y el precio de su acción, sin duda, se habrá desplomado.
Realmente nos va a costar a todos un ojo de la cara que Humala quiera jugar al empresario.

viernes, 26 de abril de 2013

Columnas de opinion : Pero qué necesidad


Fuente : Jorge Morelli. 
 
Si estuviéramos a mediados del 2015, se comprendería quizás que el gobierno lance, como lo hace, la candidatura de Nadine Heredia a la Presidencia. Para entonces no habría ya forma alguna de postergarlo.
Pero haber creído que la oportunidad adecuada era la actual, dos años antes –mediados de 2013-, para destapar ese estofado es algo que desafía toda lógica. Ha abierto el horno extemporáneamente y el suflé, claro, se está desinflando.
El lanzamiento adelanta en dos años el fin de la alianza con Alejandro Toledo. Engañado, este crédulo pensó que Humala apoyaría su candidatura al 2016 devolviéndole los servicios prestados. (Ser toqueado públicamente debe ser la peor tortura a manos de Eliane).
Pero esto es, además, el fin de la amistad con Mario Vargas Llosa (quien, como se sabe, suele acabar con ellas como quien se cambia de camisa). En adelante, el Nobel se paseará dando conferencias por el planeta entero –como fiera herida en su vanidad- previniendo a todos acerca de cómo no hay que creer nunca en los lobos antidemocráticos disfrazados de ovejas. Y Alvarito no querrá recordar cuando dijo en plena campaña en televisión que Ollanta “parecía Milton Friedman”. Eso es ponerse el pie en la boca.
Por si fuera poco, sin embargo, increíblemente, el gobierno agrega al cóctel anterior nuevamente la duda acerca de si la Hoja de Ruta conducía hacia La Gran Transformación. Esto equivale a burlarse, públicamente ahora, de la buena fe de los humildes peruanos que votaron por Humala en la segunda vuelta diciéndoles: fuiste lorna.
Si Humala se tenía bien guardados esos propósitos inconfesables, estas cosas iban a ocurrir inevitablemente en algún momento, pero por qué ahora. Si no los tenía, es aun peor y solo queda preguntar, como Juan Gabriel, “pero qué necesidad, para qué tanto problema”.